El tribunal de flagrancia de Dakar sorprendió al absolver a todos los acusados en un caso que involucraba a la actriz Ndeye Ndao Thiam, conocida como “Nogaye Thiam Bété Bété”, a la estudiante Aïssatou Goudiaby, a la comerciante Fatou Diallo (“Fafa”), y a los empresarios Sidy Mouhamed y Abou Daffé. El proceso se originó por la denuncia de robo de un reloj en una fiesta privada organizada en el hotel Pullman de Dakar. La investigación se complicó cuando surgieron sospechas de consumo de drogas, complicando un caso inicialmente simple. Durante el juicio, los acusados ofrecieron versiones contradictorias sobre la desaparición del reloj, con Sidy Mouhamed admitiendo que no vio a Fatou Diallo tomarlo. Fatou Diallo negó rotundamente haber visto o robado el reloj, sugiriendo que éste estaba escondido. A pesar de las imágenes de videovigilancia del Pullman que mostraban posible consumo de estupefacientes, todos los acusados negaron su consumo o provisión, y Abou Daffé rechazó categóricamente ser un proveedor de drogas.