El anuncio de una contribución de 500 millones de FCFA de la Fundación Nacional Senegal Solidaire para los Juegos Olímpicos de la Juventud en Dakar ha desatado un debate sobre la influencia de la familia presidencial en la gestión pública. Durante el lanzamiento de la iniciativa “Dundal JOJ”, el presidente Bassirou Diomaye Faye anunció la donación para facilitar la asistencia de jóvenes a los Juegos, incluyendo 200.000 entradas para escuelas y asociaciones de barrios desfavorecidos. La frase utilizada por el presidente, “la Primera Dama me encargó decirles que contribuirá con 500 millones”, ha sido criticada por evocar prácticas del pasado, recordando la influencia de Abdoulaye Wade sobre su hijo Karim. Esto ha generado interrogantes sobre la posibilidad de un rol institucional informal para la esposa del presidente. Además, existe preocupación sobre la procedencia de los fondos, ya que la Fundación Senegal Solidaire es reciente y no cuenta con fondos estatales, sino de socios externos no especificados. Incluso dentro del partido Pastef, se ha criticado la donación como un “reciclaje de prácticas anteriores”, temiendo que se perciba un enriquecimiento personal. La situación plantea interrogantes sobre la transparencia y la gestión de fondos públicos en Senegal.