En Vietnam, un creciente número de padres está participando en talleres para aprender a peinar el cabello de sus hijas. Estos cursos, que se realizan los fines de semana, atraen a hombres que buscan fortalecer su vínculo familiar y compartir actividades con sus hijas. En lugar de pasar el tiempo libre en actividades tradicionales masculinas, optan por aprender técnicas de trenzado y peinado. Los talleres utilizan maniquíes para la práctica, permitiendo a los padres adquirir habilidades antes de aplicarlas en el cabello de sus hijas. Esta iniciativa refleja un cambio en los roles de género y un mayor involucramiento paterno en el cuidado personal de sus hijas. La actividad se ha vuelto popular, generando un espacio de conexión y aprendizaje entre padres e hijas.
