César Caicedo se encuentra actualmente recluido en el Hospital Santo Tomás, tras ser trasladado previamente a Coiba. Su defensa legal argumenta que el regreso a Coiba representa una grave amenaza para su vida y bienestar físico. Alegan que la lejanía de la isla dificulta el acceso a hospitales de tercer nivel, esenciales para responder rápidamente a cualquier emergencia médica. La defensa enfatiza la necesidad de atención médica adecuada e inmediata para el recluso. Este traslado y la consiguiente preocupación por su salud han generado controversia y un debate sobre las condiciones de atención médica en las instalaciones penitenciarias de Panamá. Se espera que la situación de Caicedo sea evaluada por las autoridades competentes para garantizar su seguridad y acceso a la atención necesaria.