Una mujer del sur de la República Checa ha sido víctima de una estafa que le ha costado más de un millón de coronas checas. Los estafadores emplearon un elaborado engaño que involucró la simulación de un ataque a su cuenta bancaria, haciéndose pasar por un policía y un banquero. La víctima, presa del pánico ante la posible pérdida de sus ahorros, entregó la suma de dinero en dos ocasiones en efectivo a un mensajero desconocido. Los encuentros para la entrega del dinero tuvieron lugar en los aparcamientos de Soběslav y Veselí nad Lužnicí. A pesar de las continuas advertencias policiales sobre este tipo de fraudes, la mujer cayó en la trampa. Las autoridades continúan investigando el caso y recordando a la población sobre la importancia de verificar la identidad de quienes solicitan información financiera.