La ciudad de Strážnice, en la República Checa, se ha convertido en el centro de atención tras abuchear a dos políticos durante un festival folclórico celebrado el fin de semana. Los residentes locales temen represalias financieras por parte de los políticos afectados. Ante esta preocupación, el ayuntamiento de Strážnice celebró una reunión extraordinaria el domingo por la noche. Durante la reunión, los concejales emitieron una declaración en la que se comprometen a apoyar económicamente el festival en caso de que se viera amenazado por el incidente. El alcalde Risto Ljasovský confirmó el acuerdo, enfatizando la unidad del consejo municipal. La acción busca asegurar la continuidad del evento cultural a pesar de la controversia.