El jefe técnico de la selección checa de fútbol, Michal Černý, ha descartado la posibilidad de que el equipo se desplace a Dallas para presenciar partidos de otros equipos en la fase de grupos del Mundial. Aunque existe el deseo de ver a selecciones como la de Países Bajos, Japón o Argentina, la apretada agenda y la logística compleja lo impiden. Černý mencionó que, teóricamente, podrían organizarse los traslados, pero el tiempo disponible es insuficiente. El equipo se concentrará en su propia preparación y logística, que incluye el transporte en autobús hasta el aeropuerto y la gestión de numerosos equipos por parte del personal de apoyo. La prioridad es mantener el enfoque en los compromisos de la selección checa durante el torneo. La decisión refleja las limitaciones prácticas de viajar durante un evento deportivo de esta magnitud.
