El ejército checo ha dado de alta a un soldado que regresó de una misión de observación en la República Democrática del Congo el 22 de mayo. La zona donde estuvo desplegado el militar presentaba un brote confirmado de ébola. A pesar de la situación, las autoridades militares han confirmado que el soldado no tuvo contacto directo con personas infectadas durante su estancia en el país africano. Asimismo, no se han detectado síntomas de la enfermedad en el militar. La decisión de liberarlo de la cuarentena preventiva se tomó este viernes. El ejército comunicó la situación a través de la red social X, enfatizando la ausencia de riesgo para la salud pública.