Un soldado checo que regresó recientemente de la República Democrática del Congo ha sido dado de alta de la cuarentena en la que se encontraba aislado. La medida preventiva se implementó tras su llegada, debido a que el soldado estuvo en una zona con casos confirmados de ébola. El aislamiento tuvo lugar en el Centro de Protección Biológica del ejército en Těchonín. Las autoridades sanitarias determinaron que el soldado no presenta síntomas de la enfermedad. Su liberación se produce tras un período de observación para descartar cualquier posible contagio. Este protocolo es estándar para personal militar que regresa de misiones en áreas de riesgo epidemiológico. La situación se considera controlada y no representa un riesgo para la población.