Tras la primera vuelta de las elecciones al Senado en la República Checa, algunas certezas emergen. El gobierno de Andrej Babiš (ANO) no logrará la mayoría en la cámara alta, incluso si el movimiento ANO ganara en los 13 distritos restantes en disputa en la segunda vuelta. Esto significa que la oposición mantendrá su control en el Senado, y Miloš Vystrčil (ODS) probablemente continuará como su presidente. Los ciudadanos decidirán el destino de los 22 escaños restantes en las votaciones del viernes y sábado. Los resultados de esta elección son cruciales para el equilibrio de poder político en la República Checa. El desenlace final se conocerá después de la segunda vuelta en los distritos clave.