La presa de Elbe, cerca de Špindlerův Mlýn en la República Checa, está casi vacía debido a trabajos de dragado planificados por la administración de la cuenca del río Elba. Se espera retirar 30.000 metros cúbicos de material del lecho de la presa. La situación ha permitido que personas caminen por áreas que normalmente están sumergidas. Aunque la presa es utilizada principalmente por nadadores valientes debido a sus frías aguas, ahora atrae a visitantes curiosos por su estado inusual. La sequía actual ha facilitado el acceso al fondo de la presa, convirtiéndola en una atracción inesperada. Las autoridades no han emitido advertencias específicas sobre la práctica de caminar en el lecho de la presa.