Dos torres de radiocomunicación de 355 metros de altura, ubicadas cerca de Český Brod, están programadas para ser demolidas. Estas estructuras, que alguna vez fueron las construcciones más altas de la República Checa, llevan más de un año sin funcionar. La empresa Czech Radiocommunications, responsable de su desmantelamiento, está considerando la demolición controlada como método de eliminación. La decisión se debe a que los transmisores ya no emiten señales de radio. La demolición implicaría la desaparición del edificio más alto del país. Se están evaluando los detalles logísticos y de seguridad para llevar a cabo la operación. La medida busca liberar el espacio y evitar posibles riesgos asociados a estructuras abandonadas.
