Las autoridades checas han alertado sobre el auge de residencias ilegales para personas mayores, operando sin supervisión y en condiciones precarias. El defensor del pueblo adjunto, Vít Alexander Schorm, denunció casos en Mutěnice, Svitavy y České Budějovice, donde a los residentes se les administraban psicofármacos sin receta médica para suprimir sus expresiones. Esta práctica se suma a otras irregularidades detectadas, como una alimentación inadecuada. Recientemente, un reportaje de Novinky reveló un caso similar en una pensión para ancianos en Lhota u Kladna. La falta de regulación y control en estas instalaciones plantea serias preocupaciones sobre el bienestar y la seguridad de los adultos mayores. Las autoridades instan a una mayor vigilancia y a la aplicación de medidas para proteger a los más vulnerables.