La red de maternidades en República Checa se verá modificada debido a la baja tasa de natalidad. Expertos recomiendan mantener activas únicamente aquellas con más de 600 partos anuales. Esta reestructuración responde a la disminución de nacimientos y al envejecimiento de la población. Paralelamente, se prevé un aumento de aproximadamente 9.500 camas para cuidados postoperatorios para mediados de la próxima década. Estas nuevas camas podrían provenir de la reconversión de camas destinadas a atención aguda. El objetivo es adaptar la infraestructura sanitaria a las necesidades de una población cada vez más envejecida y con menor número de nacimientos. Estas medidas buscan optimizar los recursos y garantizar la calidad de la atención médica.