República Checa registró este sábado una temperatura récord de 41,1 grados Celsius en la localidad de Doksany, marcando un hito sin precedentes en la red oficial de estaciones meteorológicas del país. El Instituto de Hidrometeorología Checo (ČHMÚ) informó que la temperatura podría aumentar aún más. Este nuevo máximo se produce en medio de una intensa ola de calor que afecta a la región. Sin embargo, un frente frío se aproxima desde el oeste, trayendo consigo tormentas y lluvias que podrían ser intensas en algunas zonas. Se espera que estas tormentas se extiendan al resto del país durante el lunes. Las autoridades recomiendan precaución ante las altas temperaturas y los posibles fenómenos meteorológicos adversos.