Las autoridades sanitarias checas han prohibido nadar en el estanque Kachlička, en la región de Havlíčkobrod, siendo el primer caso de este tipo en el país este año. La medida se debe a la proliferación masiva de cianobacterias en el agua, lo que representa un riesgo para la salud de los bañistas, pudiendo causar daños agudos. La situación en los estanques Domanínský, en Žďár, y Stříbrný, en Hradec Králové, es también preocupante, aunque no se han emitido prohibiciones aún. Las autoridades recomiendan precaución y evitar el contacto con el agua en estas zonas. La proliferación de cianobacterias es común en verano debido a las altas temperaturas y la acumulación de nutrientes. Se espera que se realicen análisis adicionales en otros cuerpos de agua para evaluar posibles riesgos.
