Hace 35 años, la venta de la empresa estatal Rakona en la República Checa marcó el inicio de una gran ola de privatizaciones. La adquisición fue realizada por una corporación multinacional estadounidense dedicada a la producción de artículos de tocador. Esta transacción representó la primera venta directa de una empresa estatal en el país, impulsada por el gobierno con el objetivo de atraer inversión extranjera y socios financieros sólidos. La privatización de Rakona sentó un precedente para la venta de decenas de grandes empresas estatales checas en los años siguientes. El proceso buscaba modernizar la economía y mejorar la competitividad a través de la inyección de capital y la experiencia de empresas extranjeras. La venta de Rakona se considera un momento clave en la transición económica de la República Checa tras el fin del régimen comunista.
