El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que la República Checa no alcanzó el objetivo de invertir el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) en defensa durante el año 2023. Esta declaración respalda las afirmaciones previas del ex primer ministro Andrej Babiš, quien ya había señalado que el gobierno actual no cumplía con este compromiso. El gobierno de Petr Fiala había informado previamente que sí se había alcanzado la meta, pero la evaluación de la OTAN contradice esta información. La confirmación de Rutte pone de manifiesto una discrepancia entre las cifras oficiales checas y la valoración de la Alianza Atlántica. Babiš había realizado estas acusaciones en abril, generando debate sobre la política de defensa del país. La situación plantea interrogantes sobre la transparencia en la presentación de datos relacionados con el gasto militar checo.