Un estudio reciente advierte sobre el riesgo de escasez de áridos en la República Checa en los próximos diez años, con el posible cierre de hasta el 60% de las canteras. La mayoría de las explotaciones de grava y arena también podrían agotarse en ese período. Expertos del sector de la construcción alertan que esta situación podría encarecer significativamente los proyectos de infraestructura y poner en peligro grandes obras viales y ferroviarias, incluyendo las líneas de alta velocidad en planificación. La apertura de nuevas canteras y areneras se ve obstaculizada por procesos de autorización prolongados y la oposición de algunos residentes locales. La falta de materiales podría tener un impacto considerable en el desarrollo de la infraestructura del país. Se busca soluciones para garantizar el suministro a largo plazo.