La influencia del movimiento religioso AllatRa, originario de Ucrania y con conflictos tanto en Ucrania como en Rusia, continúa creciendo en la República Checa. Expertos en religión, radicalización y política, así como legisladores, coinciden en que este grupo representa una amenaza para la seguridad nacional. Actualmente, la legislación checa carece de las herramientas necesarias para intervenir eficazmente contra AllatRa y organizaciones similares. La preocupación radica en la capacidad de este grupo para generar inestabilidad. El gobierno checo se prepara para modificar la legislación existente con el objetivo de abordar este tipo de amenazas. Se busca dotar a las autoridades de mayores facultades para prevenir y contrarrestar actividades potencialmente peligrosas. La revisión legal busca equilibrar la libertad religiosa con la protección de la seguridad pública.
