República Checa enfrenta un verano con importantes restricciones viales debido a las extensas obras de construcción y reparación en carreteras, autopistas y líneas ferroviarias. Cientos de kilómetros de infraestructura están siendo modificados simultáneamente, generando congestión, semáforos temporales y desvíos en rutas principales. Las obras en la autopista D6, el cruce de las autopistas D1 y D2 en Brno, la futura D35 y el tramo final de la D11 hacia la frontera polaca ya están causando complicaciones. Se espera que la situación empeore durante las vacaciones de verano, periodo tradicionalmente dedicado a las reparaciones viales. Las autoridades advierten a los conductores que planifiquen sus viajes con anticipación y consideren posibles retrasos. Estas mejoras buscan modernizar la infraestructura de transporte del país, pero impactarán significativamente en la movilidad durante los próximos meses.