La República Checa se enfrenta a un fin de semana de calor extremo, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados Celsius. Los pronósticos meteorológicos sugieren que algunas estaciones de medición podrían incluso superar los 41 grados a la sombra el domingo. Si se alcanzan los 40.5 grados, se rompería el récord histórico de temperatura en el país. Lo preocupante es que estas temperaturas se registran a finales de junio, anticipando un verano potencialmente muy caluroso. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y mantenerse hidratados. Este evento climático se considera inusual para la época del año en la región. Se espera que esta sea la ola de calor más intensa registrada en la historia checa.