El número de trabajadores filipinos en República Checa ha aumentado significativamente, duplicándose en los últimos dos años y alcanzando casi 15.000 en marzo de este año. Este incremento responde a la creciente demanda de mano de obra, especialmente en el sector sanitario, donde existe una notable escasez de enfermeras, auxiliares y médicos. El gobierno checo ha reaccionado a esta situación aumentando las cuotas para trabajadores altamente cualificados provenientes de Filipinas a partir de julio. Filipinas es un proveedor tradicional de mano de obra a nivel global, y la población checa envejece, lo que agrava la necesidad de personal extranjero. Sin embargo, tanto para los trabajadores filipinos como para los empleadores, el proceso para acceder al mercado laboral checo presenta dificultades burocráticas. La discusión sobre este tema fue abordada en el programa "Události, komentářů z ekonomiky".