Empleados de la televisión pública checa (ČT) y la radio pública (ČRo) iniciaron una huelga de 24 horas en protesta por los planes del gobierno de eliminar las tasas de licencia y financiar los medios a través del presupuesto estatal. Los trabajadores temen que este cambio comprometa la independencia de las instituciones. La huelga afecta la programación de todas las cadenas, excepto los canales infantiles Déčko y Radio Junior. La protesta se manifestó inicialmente con retrasos en las emisiones, como un minuto de pantalla negra en ČT24, seguido de una explicación del motivo. Los presentadores de noticias también se sumaron a la protesta, utilizando vestimenta oscura durante las transmisiones. El sindicato argumenta que la financiación estatal directa podría exponer a los medios a presiones políticas. La huelga busca generar conciencia sobre los riesgos para el periodismo independiente en la República Checa.
