El gobierno checo propone una reducción de casi 1.300 millones de coronas en la financiación de los medios públicos, Česká televize (televisión checa) y Český rozhlas (radio checa), en comparación con el año en curso. La propuesta incluye un mecanismo de revalorización que implicará una disminución sostenida de las contribuciones estatales a largo plazo. Adicionalmente, ambos medios podrían perder otros 500 millones de coronas a partir de 2028 si no se extiende una exención fiscal vigente. Estas medidas generarían un impacto significativo en la capacidad financiera de los medios públicos para operar. El gobierno argumenta que los recortes son necesarios, aunque no ha detallado públicamente las razones específicas. La oposición ha criticado la propuesta, advirtiendo sobre posibles consecuencias negativas para la independencia y calidad de la programación. La decisión final sobre la propuesta recae en el parlamento checo.