Un sacerdote católico romano checo, David Čechovský, reveló públicamente su orientación sexual durante un sermón hace doce años. Tras su declaración, sus superiores le comunicaron que había traspasado los límites y debía abandonar el país. Čechovský optó finalmente por dejar la Iglesia Católica, la institución religiosa más grande de la República Checa. Actualmente, pertenece a la Iglesia Old Catholic, está casado y expresa su escepticismo sobre la posibilidad de cambios fundamentales dentro de la Iglesia Católica Romana. El sacerdote afirma que la institución no ha evolucionado significativamente en relación con la inclusión. Su experiencia pone de manifiesto las tensiones entre las normas eclesiásticas tradicionales y la realidad de la diversidad sexual. La historia de Čechovský ha generado debate sobre la aceptación y la discriminación dentro de la Iglesia.