El presidente checo, Petr Pavel, ha presentado una demanda de competencia contra el ministro de Asuntos Exteriores y líder del partido Motoristů, Petr Macinka, lo que ha generado una escalada de tensión política. Macinka calificó la acción presidencial como una elección de confrontación, expresando su desacuerdo con la judicialización de disputas entre políticos por cuestiones de competencias. El ministro reiteró su opinión de que los políticos no deberían recurrir a demandas mutuas para resolver diferencias. Esta reacción se suma a la crítica expresada por el ex primer ministro Andrej Babiš, quien comparte la misma postura sobre la inapropiabilidad de las demandas entre figuras políticas. Macinka también reafirmó su percepción de que el presidente Pavel actúa como representante de la oposición. La demanda presidencial plantea interrogantes sobre la separación de poderes y el clima político en la República Checa.