Una red criminal que operaba salas de juego ilegales en toda la República Checa ha sido desmantelada por un equipo conjunto de policías y aduaneros. La organización, activa durante varios años, generaba ganancias millonarias. Un equipo especial llamado Blackjack arrestó a 14 miembros del grupo hace un año, pero el líder, de 54 años, permaneció prófugo. La búsqueda del cabecilla se extendió por toda Europa hasta su captura en mayo de este año. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre las ganancias exactas ni la ubicación de las salas de juego. La operación representa un golpe significativo contra el crimen organizado en el país. Se espera que los detenidos enfrenten cargos relacionados con la operación de juegos ilegales y el lavado de dinero.
