Durante el verano, la policía checa ofrece asistencia a sus ciudadanos en Croacia, un destino popular con casi 780.000 visitantes el año pasado. Los agentes brindan ayuda en casos de robo o accidentes, además de servicios de traducción para sus homólogos croatas, especialmente en situaciones de crisis. Lamentablemente, este verano ha sido marcado por la tragedia con el fallecimiento de cuatro ciudadanos checos en un accidente marítimo en junio. Representantes del Ministerio de Transporte checo se reunieron con investigadores croatas para abordar este incidente. Como respuesta, Praga está considerando la expansión del sistema “Drozd” para facilitar el acceso a servicios médicos y recetas en el extranjero para sus nacionales. El objetivo es aumentar la seguridad y el apoyo a los turistas checos en Croacia.