La ministra de Finanzas checa, Alena Schillerová, afirmó que la nueva enmienda a la ley de conflicto de intereses no fue motivada por el primer ministro Andrej Babiš. Schillerová declaró en la televisión checa que el propósito de la reforma es adecuar la legislación nacional a las normativas vigentes en otros países de la Unión Europea. La modificación busca, por tanto, una armonización legal dentro del bloque comunitario. La ministra enfatizó que la iniciativa no está dirigida específicamente a la situación del primer ministro Babiš, desvinculando la reforma de controversias personales. Esta declaración busca clarificar las intenciones detrás de la enmienda y su contexto legal más amplio. La reforma pretende asegurar que la República Checa cumpla con los estándares europeos en materia de conflicto de intereses.
