El ministro de Educación checo, Robert Plaga, anunció su objetivo de elevar el salario promedio de los docentes a 75.000 coronas checas para el final de su mandato en 2027. Asimismo, busca alcanzar un salario inicial de 50.000 coronas. Esta declaración se produjo durante un debate televisivo sobre la implementación de una ley que establece un compromiso para que los salarios de los educadores alcancen el 130% del salario promedio nacional. El cumplimiento de esta ley es central a la propuesta del ministro. Sin embargo, el economista Daniel Münich señaló que el sistema educativo checo sufre de una financiación insuficiente, tanto pública como privada, lo que podría dificultar el logro de estos objetivos salariales. La situación financiera general del sector educativo es un factor clave en esta discusión.