La demolición de una de las excavadoras más grandes de la historia de la República Checa, el RK 5000, continúa en la antigua mina ČSA. La operación incluyó la voladura de una grúa de montaje y el brazo de excavación de la máquina. Para la demolición se utilizaron 4.5 kilogramos de explosivos, generando fuertes detonaciones. El objetivo es desmantelar completamente la excavadora, convirtiéndola en chatarra. La excavadora RK 5000 era un equipo emblemático en la mina ČSA. Este proceso marca el fin de una era para la maquinaria pesada en la región. La demolición se realizó de manera controlada para garantizar la seguridad.