La policía alemana incautó 850.000 euros en efectivo (equivalente a más de 20,5 millones de coronas checas) a un ciudadano checo de 33 años en un control rutinario cerca de la frontera con la República Checa, en Baviera. El hombre no pudo justificar de manera convincente el origen del dinero, lo que llevó a su confiscación. Además de la investigación por el origen de los fondos, también se investiga al individuo por conducir sin licencia. La detención tuvo lugar cerca de Waidhaus, en Baviera. Las autoridades alemanas continúan investigando las circunstancias del caso y el destino final de los fondos. Se desconoce por el momento si el hombre enfrenta cargos adicionales.
