Un hombre de 26 años confesó ante el Tribunal Regional de Praga haber apuñalado a su padre el otoño pasado. El cuerpo de la víctima permaneció oculto en el sótano durante meses. El joven describió el acto como un "ataque repentino", resultado de una relación paternal tensa y prolongada. El tribunal aceptó la declaración de culpabilidad, por lo que el juicio se centrará ahora en la determinación de la pena. La fiscalía ha solicitado una pena de 17 años y medio de prisión para el acusado. El suceso ha conmocionado a la opinión pública.