El grupo PBS, con sede en la República Checa, ha conseguido un importante contrato para proveer motores a sistemas antidrones estadounidenses. Los motores, desarrollados en la planta de Velká Bíteš, alimentarán los interceptores White Spike, destinados a la destrucción de drones y misiles. Esta adquisición representa un avance significativo para la industria de defensa checa a nivel internacional. PBS también planea expandir su producción a Ucrania, respondiendo a la creciente demanda de tecnología de defensa en la región. La compañía busca fortalecer su posición como proveedor clave en el mercado de sistemas de interceptación. Este acuerdo subraya la importancia de la experiencia checa en ingeniería y producción de motores de propulsión. Se espera que la producción en Ucrania contribuya a la seguridad y defensa del país.