Una abogada y su hija han sido condenadas en la República Checa por malversación de fondos de clientes. Hana Suková recibió una sentencia de siete años de prisión, mientras que su hija, Pavla Marešová, fue sentenciada a cinco años y medio. El tribunal también les prohibió ejercer la abogacía durante diez años. La corte determinó que las mujeres desvió un total de más de 161 millones de coronas checas de las cuentas fiduciarias de sus clientes. Las autoridades policiales no han logrado recuperar el dinero malversado. La sentencia no es definitiva y puede ser apelada. El caso ha generado gran atención mediática debido a la magnitud de la suma involucrada y la confianza quebrantada hacia la profesión legal.
