Un tribunal en Brno, República Checa, ha condenado a dos reclusos a nueve años de prisión por múltiples agresiones sexuales cometidas en una unidad penitenciaria. La unidad, inicialmente destinada a terapia sexual, se convirtió en un espacio donde se perpetraron abusos, algunos de ellos no consentidos. Štefan Gaži y Dušan Pém fueron identificados como los principales responsables de las agresiones. El tribunal determinó que ejercieron poder sobre otros internos, aprovechándose de la situación para cometer los delitos. La sentencia busca hacer justicia a las víctimas y prevenir futuros incidentes de este tipo dentro del sistema carcelario checo. La unidad ha sido objeto de investigación tras las denuncias de los abusos. Se espera que este caso impulse una revisión de los protocolos de seguridad y supervisión en las prisiones.