El gobierno checo, liderado por el Primer Ministro Andrej Babiš, anunció medidas más estrictas para regular la venta y el consumo de kratom en el país. La iniciativa, presentada junto a los ministros de Salud, Adam Vojtěch, y de Finanzas, Alena Schillerová, responde a la creciente preocupación por el uso de esta sustancia entre jóvenes. Según el Ministro Vojtěch, el kratom se ha convertido en una "droga infantil", con un consumo significativo en niños desde los 10 años, y especialmente entre adolescentes de 15 a 19 años. Las nuevas regulaciones buscan limitar el acceso de los menores a esta sustancia. Los detalles específicos de las medidas se darán a conocer próximamente. El gobierno considera que el kratom representa un riesgo para la salud pública, especialmente entre la población más joven.
