El gobierno checo informará sobre la composición de su delegación para la cumbre de la OTAN en Ankara tras una reunión este lunes. La decisión se produce después de que el Tribunal Constitucional ordenara incluir al presidente Petr Pavel en la lista de delegados. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Petr Macinka, insiste en que el presidente no liderará la delegación. Macinka argumenta que la decisión judicial no anula el acuerdo previo que designaba al primer ministro Andrej Babiš como jefe de la delegación. El ministro confirmó indirectamente haber cumplido con la orden judicial de acreditar a Pavel. La situación refleja una tensión entre el gobierno y la presidencia en relación con la representación en la cumbre.