El gobierno checo se prepara para definir la composición de la delegación que asistirá a la cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara en julio. La decisión busca resolver una disputa de varios meses con el presidente Petr Pavel, quien planea asistir a la cumbre a pesar de la oposición del partido gobernante ANO. El primer ministro Andrej Babiš se comprometió a abordar el tema tras una reunión de los ministros de defensa de la Alianza el jueves. Además de la delegación, el gabinete discutirá las perspectivas del desarrollo de las finanzas públicas hasta 2030. La participación del presidente Pavel ha generado tensiones internas dentro del gobierno. Se espera que la reunión del lunes sea decisiva para la representación checa en la cumbre.
