El gobierno checo planea reducir significativamente el número de zonas designadas para la rápida construcción de parques eólicos y plantas fotovoltaicas. Inicialmente, se identificaron 94 áreas para agilizar estos proyectos, cruciales para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la lucha contra el cambio climático. Ahora, el gabinete, que incluye miembros escépticos sobre el cambio climático, propone eliminar o reducir aproximadamente treinta de estas zonas. Esta decisión responde a la oposición de autoridades locales y a las objeciones planteadas por el ejército. La medida podría ralentizar el despliegue de energías renovables en el país. El futuro de la transición energética checa se ve comprometido por esta política restrictiva. La reducción de estas zonas de aceleración dificulta el cumplimiento de los objetivos climáticos nacionales.
