El gobierno checo, liderado por Andrej Babiš, está preparando una reforma integral del tercer pilar del sistema de pensiones. La iniciativa busca mejorar los rendimientos para los ahorradores, incentivar la participación de los jóvenes y reducir las comisiones cobradas por las gestoras de fondos de pensiones. Las modificaciones, previstas para entrar en vigor en enero, afectarán a las subvenciones estatales, las estrategias de inversión y las tarifas. También se espera que, a futuro, se incluyan cambios en los planes de pensiones existentes. El objetivo principal es optimizar el sistema y hacerlo más atractivo para los ciudadanos checos. Se espera que la reforma tenga un impacto significativo en el ahorro para la jubilación en el país.