El gobierno del Primer Ministro Andrej Babiš ha estado involucrado en una campaña de ataques contra el Presidente Petr Pavel a través de las redes sociales durante meses. Representantes de los partidos ANO, SPD y Motoristů han lanzado críticas diarias al mandatario, cuestionando sus opiniones y acusándolo de simpatizar con la oposición. Las acusaciones han escalado a insultos directos, calificando al Presidente como "traidor", "parásito", "espía", "mentiroso" e incluso acusándolo de desconocer la Constitución y de desear la destrucción de la República Checa. El conflicto se originó por desacuerdos sobre la participación de Pavel en la cumbre de la OTAN. Esta situación ha generado tensiones entre el ejecutivo y la Presidencia. La campaña busca, según analistas, debilitar la figura del Presidente y su influencia política.