La genetista molecular Soňa Peková ha perdido su habilitación como perito judicial tras una decisión del Ministerio de Justicia checo. Esta revocación se debe a un informe pericial que Peková elaboró para Peter Kotlár, un representante del gobierno eslovaco. Además de perder su acreditación, Peková fue multada con 2.500 coronas checas. En respuesta a la decisión, Peková hizo un comentario sarcástico en redes sociales, sugiriendo que el dinero de la multa serviría para comprar helado. El Ministerio de Justicia justificó la decisión basándose en el temor público generado por su trabajo. La situación ha generado controversia y pone de manifiesto la presión pública sobre los peritos judiciales.