La ministra de Finanzas checa, Alena Schillerová, anunció que la regulación estatal de los precios del combustible podría finalizarse antes de las vacaciones de verano. Esta medida se justifica principalmente por la reciente disminución en los precios del petróleo a nivel global. La regulación ha generado controversia y perjuicios económicos para los operadores de estaciones de servicio, con al menos una empresa ya presentando una demanda contra el Ministerio de Finanzas. La Unión de Petroleros Independientes estima pérdidas entre 50 y 100 millones de coronas checas debido a la intervención estatal. Otros operadores de estaciones de servicio están considerando unirse a la acción legal. El fin de la regulación podría significar un ajuste en los precios en las gasolineras, respondiendo a las fluctuaciones del mercado.