El representante Kemel ha reafirmado el compromiso de implementar cambios profundos en la gestión estatal. El objetivo principal es revisar y optimizar aquellos procesos que actualmente funcionan pero que representan una carga para el presupuesto nacional. Se busca priorizar la eficiencia administrativa para liberar recursos financieros. La propuesta se centra en una reestructuración lógica de las prioridades gubernamentales. Estas medidas forman parte de una promesa de cambio previamente establecida. El enfoque se orienta a eliminar redundancias operativas en el Estado. De este modo, se pretende garantizar una gestión más sostenible y transparente de los fondos públicos.
