El ministro de educación checo, Robert Plaga, ha desmentido los rumores sobre la posible reducción de las vacaciones de verano o la duración del curso escolar, asegurando que julio y agosto se mantendrán intactos. En una entrevista, Plaga anticipó cambios significativos en el sistema educativo, aunque sin especificar detalles concretos sobre la duración de la escolarización obligatoria. También habló sobre los exámenes de admisión a las escuelas secundarias y los planes del gobierno en relación con la financiación local. El ministro prometió un aumento de los salarios de los profesores el próximo año, sin revelar la cuantía exacta. Además, abordó la posible recuperación de fondos por parte del estado a los municipios. Las declaraciones del ministro Plaga buscan calmar la incertidumbre generada por las recientes especulaciones sobre el futuro de la educación en el país.