La ciudad de Jihlava, en la región de Vysočina, República Checa, está implementando medidas para mitigar los efectos de una intensa ola de calor. El servicio municipal de Jihlava utiliza un camión rociador para refrescar la zona de conservación urbana. El vehículo dispersa diariamente miles de litros de agua potable sobre las calles y espacios públicos. Esta iniciativa busca aliviar tanto a los residentes como el estado de las vías públicas, afectadas por las altas temperaturas. La medida responde a las condiciones climáticas extremas que se han registrado en la región en los últimos días. Se prioriza el uso de agua potable para asegurar la calidad y evitar daños a la infraestructura.
