Varias ciudades checas, incluyendo Praga, Brno, České Budějovice, Plzeň, Liberec y Kutná Hora, han instalado recientemente nuevas fuentes de agua potable y sistemas de nebulización para ofrecer alivio a sus ciudadanos durante los meses de verano. Estas instalaciones se ubican principalmente en áreas urbanas pavimentadas, como aparcamientos y plazas, que tienden a calentarse más. En algunos casos, la iniciativa para la instalación provino directamente de los residentes locales. El objetivo principal es mitigar los efectos del calor y proporcionar puntos de refresco accesibles al público. La implementación de estas medidas demuestra una creciente preocupación por el bienestar de los ciudadanos frente al aumento de las temperaturas. Se espera que estas nuevas instalaciones sean especialmente útiles durante las olas de calor.
