La imprenta de aguafuerte de Strážnice, una técnica artesanal tradicional checa, celebra 120 años de existencia. Sin embargo, la supervivencia del taller se ha visto amenazada por la proliferación de imitaciones de bajo costo. Una colecta pública recaudó casi 700 mil coronas checas para apoyar la continuidad del negocio. Los fondos obtenidos se destinarán tanto a la operación del taller como a campañas de concienciación. El objetivo de estas campañas es educar a los consumidores para que puedan distinguir entre los aguafortes originales y las falsificaciones. La iniciativa busca preservar una parte importante del patrimonio cultural checo frente a la competencia desleal. La imprenta de Strážnice representa un ejemplo de la lucha por mantener vivas las tradiciones artesanales en un mercado globalizado.